Por: Rolando Andrés López y Fernando Amado.
Tal vez el sacerdote católico más recordado de Colombia hoy en día es el padre Diego Jaramillo, presidente de la Corporación Organización Minuto de Dios, una entidad sin ánimo de lucro de carácter social con profundos orígenes religiosos cristianos. La razón por la que el ciudadano colombiano lo reconoce ampliamente es porque el padre Jaramillo es el conductor del espacio «El Minuto de Dios», el cual se emite de lunes a viernes (no en festivos) antes de los informativos de las 7 de la noche en los canales nacionales Caracol y RCN y en varios regionales.
Como conductor de este espacio espiritual el padre Diego Jaramillo lleva 33 años llevando un mensaje de paz, de esperanza, de fe a todos los rincones del país donde llega la señal de televisión. Pero este sacerdote también cumple con una diversidad de responsabilidades. Desde su posición en la Organización Minuto de Dios sigue impulsando la educación a través del colegio y la universidad fundadas por la entidad.

El papamóvil en que se movilizó el papa Francisco cuando vino a Colombia se encuentra en el Agroparque Sabio Mutis.
Su amplia cultura y sus diversos conocimientos le han permitido distinguirse como un experto historiador, aunque el padre Jaramillo hizo sus estudios en Teología en la Pontificia Universidad Javeriana, con una licenciatura en el Instituto Católico de París. También es un ferviente protector del legado del sabio español del siglo XVIII, José Celestino Mutis, de quien destaca su trabajo en biología y botánica de América. En honor a él Jaramillo creo el Agroparque Sabio Mutis, ubicado en Mesitas del Colegio (Cundinamarca), lugar en el cual EL NIDO DEL CÓNDOR, en alianza con el periódico FRANCOTIRADOR, pudo entrevistar al sacerdote eudista.
En este documento periodístico audiovisual el padre Jaramillo recuerda sus tiempos de infancia en Yarumal, habla de la época en la que acompañó activamente al padre Rafael García-Herreros, explica su compromiso con el Agroparque José Celestino Mutis y hace gala de su acendrado gusto por la música colombiana.