La Comisión de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas de Colombia manifestó su condena sobre el execrable suceso: «Rechazamos el asesinato de un niño indígena de ocho años en el municipio de Guataquí, Cundinamarca, quien falleció al recibir dos disparos de escopeta en su cabeza. La niñez indígena exige protección».


































