Las fuertes precipitaciones de los últimos días han provocado desbordamientos, deslizamientos y afectaciones viales en amplias zonas del departamento. Más de 2.200 familias resultaron damnificadas y varias cuencas hídricas permanecen en alerta roja.
Cundinamarca atraviesa una de las temporadas invernales más intensas de los últimos años. De acuerdo con la Gobernación del departamento y el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), las lluvias han superado en los promedios históricos, ocasionando cerca de 275 emergencias en 80 municipios desde comienzos del año.
Los ríos Bogotá, Sumapaz y Magdalena presentan incrementos significativos en sus caudales, lo que ha puesto en riesgo a las comunidades ribereñas. La Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres (UAEGRD) mantiene alerta roja en municipios como Sibaté, La Mesa, Anapoima, Apulo, Tocaima, Agua de Dios y Girardot, ubicados en la parte baja de la cuenca del río Bogotá.

En varios ríos de Cndinamarca se han producido riadas de troncos, palos y vegetación, cerrando vías y carreteras.
En el oriente del departamento, los municipios de Cáqueza, Guayabetal, Fómeque y Une registran deslizamientos de tierra y cierres viales que han dificultado el acceso de maquinaria y personal de socorro. En el occidente, Villeta y Tabio reportan inundaciones urbanas, mientras que en Simijaca cerca del 20 % del territorio se encuentra anegado.
El IDEAM advirtió que las precipitaciones podrían continuar durante los próximos días, aunque con menor intensidad. Sin embargo, la saturación de los suelos incrementa el riesgo de nuevos deslizamientos incluso con lluvias moderadas.
Las autoridades recomiendan a la población no transitar por zonas de ladera inestables, evitar cruzar ríos o quebradas y mantenerse informada a través de los canales oficiales.
































